Religión y muerte en el Tíbet

Martes, 22 septiembre, 2009


Un repaso a los rituales budistas tibetanos

Chogten
Chogten

La religión en el Tíbet es tan importante que un antiguo viajero dijo que “el Tíbet es un gigantesco monasterio habitado por una nación de monjes”.

A mediados del siglo XX uno de cada cuatro hombres vivía en un monasterio, situación que no dejaba de crear problemas económicos al país. Hoy, el noventa y ocho por ciento de la población se declara budista.

Molinos de oraciones
Molinos de oraciones

Oraciones

Los molinos de oraciones son cilindros que giran alrededor de su eje y llevan dentro tiras de papel escritas con el mantra “om mani padme hum”. Hacer girar el molino equivale a rezar. Es como si con el giro la oración se extendiera por el espacio.

Los mantras se inscriben también en el suelo, en las rocas y en las laderas de las montañas.

Banderas de oraciones
Banderas de oraciones

Las banderas multicolores tienen la misma finalidad: las oraciones escritas en ellas se lanzan al espacio al ser batidas por el viento.

Las stupas (llamadas chogten en el Tíbet) son monumentos que contienen reliquias.

Mandalas

Un mandala es un dibujo que se emplea para ayudar en la meditación. El objetivo de la meditación es alcanzar el control de la mente.

La palabra ‘mandala’ significa palacio y representa el universo, y también el arquetipo del laberinto que es necesario recorrer y llegar a su centro para alcanzar la iluminación. Se tarda unos siete años en aprender la técnica para dibujar mandalas.

Según enseñó Buda, “nada existe, ni siquiera los dioses”, por eso los mandalas una vez acabados se destruyen, para significar lo efímero de todas las cosas.

Mandala
Dibujando un mandala

Monasterios

Dada la importancia de la religión, los monasterios son los edificios más característicos del país. Se dice que el más antiguo del Tíbet es el de Samye. El primer Dalai Lama fundó en 1447 el monasterio de Tashilhunpo (Montaña de la Gloria), en Xigatsé, que con 80.000 habitantes es la segunda ciudad más importante, tras la capital Lhasa. Tashilhunpo es la sede del Panche Lama, segunda autoridad política del Tíbet, aunque con el mismo nivel espirirtual que el Dalai. En Tashilhunpo se encuentra la célebre estatua dorada del Buda Maitreya.

Gran tangka
Gran tangka

En el monasterio de Drepung se celebra cada año una fiesta en la que se despliega el Gran Tangka, una gigantesca imagen de Buda, hecha de lana, seda y oro, que los monjes desenrollan en la ladera de un monte.

Budas

Existen diversos budas, como Avalokitesvara (buda de la compasion), Maitreya (buda del futuro) o Tara (la liberadora). La creencia en los budas vivientes (hay más de un millar) es la mayor singularidad del budismo tibetano.

Cuando un lama muere, se cree que renacerá en el mismo lugar o en un lugar cercano. Después de pasado cierto tiempo del fallecimiento del lama, se inicia la búsqueda para encontrar su reencarnación. Una vez encontrado, el niño -en ocasiones de apenas unos meses de edad- es reconocido oficialmente.

Maitreya
Estatua de Maitreya

La muerte

“Incluso Buda murió”, dicen los tibetanos para demostrar la inevitabilidad de la muerte. Los tibetanos practican el yoga del buen morir. Creen que al morir y antes de reencarnarse, pasan por un estado llamado el bardo, intermedio entre las dos vidas. El Bardo Todol, libro tibetano de los muertos, contiene las palabras para guiar al difunto por el estado intermedio. La mayor aspiración de un tibetano es que en la hora de su muerte, un monje lea el libro junto a su lecho.

Diablo tibetano
Diablo tibetano

El funeral celeste

Los velorios duran a veces una semana. Los tibetanos practican los llamados funerales celestes. Indiferentes a los cambios en los métodos de enterramiento de China, todavía se adhieren a su propio sistema, consistente en alimentar a los buitres o aves de presa con los cuerpos de los familiares fallecidos.

En la mayoría de las ciudades chinas, la cremación se ha convertido en la práctica común para los entierros, aunque la gente de la etnia han, la mayoría de la población china, usaba en el pasado las tumbas para enterrar a sus muertos. El funeral celeste es uno de los tres métodos principales que los tibetanos emplean para devolver a la tierra a sus seres queridos. Los otros dos son la cremación y el funeral de agua.

Hay más de un millar de lugares en el Tíbet dedicados a funerales celestes. Cerca del ochenta por ciento de los tibetanos todavía prefiere este tipo de ritual, que se ha observado durante cientos de años. El gobierno central chino construyó un moderno crematorio en Tíbet, pero no goza del favor de los tibetanos.

El funeral celeste está estrechamente relacionado con el budismo practicado en la región del Himalaya. Los budistas creen en la reencarnación y consideran que el espíritu de los muertos sale del cuerpo en el momento del fallecimiento y que los cadáveres deben servir de alimento a las aves de presa o a los buitres sagrados, como última muestra de caridad.

Seguidamente, un vídeo de un funeral celeste, donde el descuartizador trocea el cadáver de una mujer para ofrecerlo a los buitres. Debo advertir que estas imágenes son muy fuertes.


Categoria: Tíbet

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4 comentarios a Religión y muerte en el Tíbet

  1. Ariel on Martes, 22 septiembre, 2009 at 21:20

    Muy interesante post.
    He quedado sorprendido pues desconocía lo del funeral celeste.

  2. Carmen on Miércoles, 23 septiembre, 2009 at 05:37

    Me ha encantado esta entrada. Algún día iré al Tibet, es una de mis obsesiones. Un abrazo

  3. Sonu on Miércoles, 23 septiembre, 2009 at 22:19

    No encontrará usted nada que no hayan destrozado los chinos, mejor vaya a Dharamsala.

  4. Dias del futuro pasado on Miércoles, 23 septiembre, 2009 at 23:12

    También me gustaría ir al Tíbet, pero no sé si ya estoy para resistir esas altitudes. Y además, Sonu tiene razón, el verdadero Tíbet está en Dharamsala, donde vive el Dalai Lama.

    Gracias a todos por los comentarios.

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