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La Ruta de la Seda II (20): Persépolis

Persépolis

La ciudad de Persépolis fue el eje del imperio aqueménida. Los persas la llamaron Takht-E-Jamshid (trono de Jamshid el Grande) y fueron los griegos quienes le otorgaron el nombre por el que hoy la conocemos y que significa simplemente «capital de Persia».

La característica más llamativa de su arquitectura son las columnas. Inicialmente fueron de madera y únicamente cuando los troncos de cedros del Líbano o de teka de la India se quedaron cortos para las alturas que querían, comenzaron a recurrir a la piedra. La base y el capitel eran de piedra, incluso con columnas de madera, aunque también se cree que hubo capiteles de madera.

Persépolis

En sus ruinas se conservan bajorrelieves y esculturas, a partir de los cuales se han podido conocer muchos detalles de la vida de los antiguos persas.

El monumento más importante es el palacio Apadana construido por Darío el Grande para celebrar audiencias. Comenzó a construirse en 515 aC y fue terminado por su hijo Jerjes treinta años después. El palacio tiene un gran vestíbulo cuadrado de 60,5 metros de lado, con setenta y dos columnas de 19 metros de altura, de las que trece se mantienen en pie.

Persépolis

Alejandro Magno conquistó y saqueó Persépolis. Hasta el 316 siguió siendo capital de la provincia persa incluida en el imperio macedonio y después comenzó a entrar en declive.

Los reyes sasánidas construyeron la ciudad de Istakhr a unos cinco kilómetros. Esta ciudad fue conquistada por los árabes y un siglo después su influencia se eclipsó ante la pujanza de la nueva metrópoli de Shiraz.

Persépolis

Fotos de Persépolis

Livius.org (texto en inglés y fotos)

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2 Comentarios en “La Ruta de la Seda II (20): Persépolis
  1. Asurbanipal dice:

    Me parece maravilloso que el pueblo aqueménide de ser un pueblo nomada. En pocos años (relativamente) construya una capital de un gran imperio. De crear un arte tipicamente nómada hiciera un arte mucho más «sofisticado» e hiciera un arquitectura sin antecedentes en su cultura. Lo consiguió gracias a los muchos artistas que vinieron de Mesopotamia, Egipto y Asia Menor; así como de materiales. Con ese mestizaje cultural y de influencias artísticas se originó un arte totalmente original y muy personal. Que no parece salido del simbiosis de muchas nacionalidades, parecé más un arte de una cultura madura con mucha historia.
    Me encanta la Persia aquemenide.
    Gracias por el articulo Brujo

  2. romina dice:

    no tienen una imagen de las vestimenta clara de los persas en las guerras
    si la tienen la pueden pasar please!!!!