Caspar David Friedrich y la muerte

Niebla
En Hamburgo está a punto de inaugurarse una exposición sobre Caspar David Friedrich (1774, Greifswald-1840, Dresden) y eso es un buen pretexto para recordar a uno de los más importantes pintores románticos.
La vida de este artista estuvo marcada, sobre todo en sus primeros años, por la presencia constante de la muerte: primero el fallecimiento de su madre, cuando él contaba siete de edad, meses después el de su hermana Elisabeth y posteriormente el de su hermano Johann Christoffer, que murió ahogado cuando trataba de salvar la vida de Caspar, que se había caído a un lago helado. Más tarde aún perdería a otra hermana llamada María.

Hombre y mujer a la luz de la luna
Podemos ver que la muerte planea sobre muchas de sus obras, unas veces de forma evidente, como en esos árboles secos, monasterios en ruinas y sombríos cementerios; otras veces de forma más simbólica, como en los melancólicos crepúsculos, o en los hombres y mujeres contemplando el mar o a punto de embarcar. Sus personajes aparecen difuminados en la niebla o en la lejanía, o sumidos en la oscuridad o a contraluz, en bastantes ocasiones dando la espalda al observador, como abandonándolo.
Friedrich afirmó que “la muerte es el principio romántico de nuestra vida. La muerte es… la vida”. Coherente con ello, en 1803 intentó suicidarse. Ya de mayor, su salud física y mental se deterioraron y pasó los últimos años de su vida, marcados por la enfermedad y las dificultades económicas, aislado incluso de su familia.
Sus obras más conocidas son posiblemente Monje en la orilla del mar, La cruz en la montaña (Altar de Tetschen) y Viejo frente al mar de nubes.

La tumba de Hutten
Hay una detallada biografía del pintor en Artehistoria
Pueden ver muchas más obras de Friedrich en Ciudad de la pintura, en Reproarte y en Web Gallery of Art
Un curioso artículo es Caspar David Friedrich y su ciudad natal de Greifswald

Las etapas de la vida
Parecidos
La pesadilla de Fuseli en una exposición sobre horror y sexo gótico
La isla de los muertos de Arnold Bocklin
John Constable
Gran Bretaña multicultural (Turner)
Prerrafaelitas



En la asignatura de Estética en quinto de carrera, recuerdo que hice un trabajo sobre Friedrich. Con dieciocho años estaba encandilada con todo el movimiento romántico. Con unos cuantos más, sigo igual. No sé si será bueno, pero es verdad.
Magníficos y evocadores cuadros. Yo también tengo especial predilección por el movimiento romántico, quizás en breve me decida a hablar de Holderlin.
¿Iremos antes nuestra propia muerte a ver esos cuadros?
En una regresión me dijeron que había sido C. D. Friedrich y me puse a estudiar su vida y obra. Ecalofriantemente romàntico…
[...] Friedrich pertenece al grupo de románticos que en el siglo XIX y fue el mismo quien dio el pistoletazo de salida al realizar un cuadro de altar para el palacio Teszchen donde utilizó motivos y formas muy diferentes a las del momento, ya que mostró una cruz en un monte. [...]
Amo a Caspar es una delicia ver semejantes cuadros, evocan tantos sentimientos. Es una sensacion tremenda, sobre todo si se los contempla escuchando las Ultimas Cuatro Canciones de Richard Strauss, se los recomiendo. Este artista sabe plasmar los sentimientos en colores y texturas extraordinariamente bien!