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Una mañana en el Paseo del Prado

Todos los estilos artísticos caben en la ‘oferta cultural’ de Madrid.

Rodin

En la mañana de ayer tuve que hacer una gestión que pensaba me iba a ocupar dos o tres horas y tardé diez minutos (he apuntado la fecha en el calendario para conmemorarla como merece). El caso es que estaba en el Paseo del Prado a las diez de la mañana sin nada urgente que hacer y me dirigí a Caixa Forum.

A la entrada, Rodin, el Pensador y los Burgueses de Calais.

Rodin
Jacques de Wissant

Rodin
Eustache de Saint Pierre

Rodin
Jean d’Aire

Rodin
Andrieu d’Andres

En la planta tercera, Maurice de Vlaminck, uno de los representantes del fauvismo. Me ha parecido que tenía nombre de ciclista y, en efecto, consultando la Wikipedia, compruebo lo acertado que estaba:

En un primer momento Vlaminck no tenía intención de dedicarse a la pintura y su verdadera vocación era ser ciclista de profesión, que combinaba con dar clases de violín o escribir novelas eróticas para ganarse la vida.

Las fiebres tifoideas le obligaron a dejar la bici y dedicarse a la pintura. No terminan de gustarme esos brochazos de colores con brutales contrastes. Mejor su etapa más tardía.

Vlaminck
En el huerto de mi padre (1905)

Vlaminck
Vinos, licores (1910)

Vlaminck
Pasaje de Valmondois (1912)

En cambio, su colección personal de arte africano, máscaras y estatuillas, la querría yo para mí.

Pero en esto del arte también parece que todo es relativo, que diría doña Peggy.

Vlaminck cobra un inesperado valor, se reviste de una aureola de verdadero artista, al compararlo con la exposición de la segunda planta, titulada Zonas de riesgo, Colección de Arte Contemporáneo de la Fundación La Caixa. Videoinstalaciones a porrillo, maquetas y basura de distintos tipos, que harían las delicias de nuestros amigos hartistas.

Según leo en el folleto “Zonas de riesgo es una exposición que recoge la sensibilización del arte por nuestro presente social, económico, político y cultural”, y también que “los artistas manifiestan en sus obras unas actitudes provocativas”.

Eso debe de ser la instalación titulada La Hermandad, de un venezolano llamado José Antonio Hernández Diez, consistente en monopatines hechos con trozos de carne de cerdo podrida que, según nos muestran en unos vídeos, ha sido previamente lamida por unos perros. Leo que “muestran tres estadios de la vida del monopatín en las calles de Caracas”. Como explica el artista “las tres visiones pueden ser interpretadas como el nacimiento, la vida y la muerte” del monopatín.

Zonas de riesgo
Foto: ABC

Creo entender que la estrella de esta exposición -su foto aparece en la portada del folleto citado y, en mi ignorancia, ése es el único criterio de que dispongo para juzgar su importancia; porque si figurase al pie de cada obra su precio, la cosa sería más fácil: a más euros, más valor artístico, pero los organizadores no han tenido esa consideración con los zotes como yo, incapaces de apreciar el arte contemporáneo-, decía que la obra estrella es una instalación cuyo título no recuerdo (me parece que el autor es albanés), formada por un tendedero de ropa con los cordeles sostenidos en dos vallas metálicas de las que se ponen en las obras y varios trapos de diferentes tamaños sujetos con pinzas (gran hallazgo por parte del artista, un toque maestro eso de sujetar los trapos a las cuerdas con pinzas ¿a quién se le habría ocurrido?). Completan la instalación pequeños muebles, como una mesa de cocina, sillas, taburetes y otros enseres diversos, como maletas, palanganas y algunos juguetes.

Zonas de riesgo
Foto: Caixa Forum

La anécdota la ha protagonizado una señorita despistada que no ha tenido otra ocurrencia que tocar levemente una de las vallas. Un vigilante ha saltado de su asiento como movido por un resorte dispuesto a defender la integridad de la obra de arte y ha chistado a la imprudente, que ha retirado la mano como si la valla se hubiese puesto al rojo vivo. “¡Oh!”, ha exclamado la pobre mujer al darse cuenta de su torpeza. Y es que todavía hay gente que sigue sin distinguir los trapos, las palanganas, las vallas metálicas y la carne de cerdo putrefacta lamida por los perros, de las obras de arte.

Al menos, el incidente me ha servido para salir del Caixa Forum con una sonrisa en los labios, que ha permanecido hasta llegar a la Cuesta de Claudio (así la llamaba Eduardo Haro Ibars) y quedar impresionado con las colosales esculturas de Gerardo Rueda.

Gerardo Rueda

Gerardo Rueda

Gerardo Rueda
Las fotos de las obras de Rodin y Gerardo Rueda son mías y están en Copyleft

Y con esto, queda reflejada la variedad de estilos artísticos que puede uno encontrarse durante un breve paseo por el centro de Madrid, y eso pasando de largo por delante del Museo del Prado, Thyssen, Reina Sofía, etc.

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5 Comentarios en “Una mañana en el Paseo del Prado
  1. Carmen dice:

    Hay que reconocer que la milla cultural madrileña es una auténtica delicia y que la exposición de Rodin es un privilegio. Ya el Paseo del Prado es maravilloso y ahora con todo esa explosión cultural mucho más. Gracias por tus fotos. Son estupendas

  2. Peggy dice:

    Como aprovecha usted el tiempo 🙂

  3. Ross dice:

    Qué ganas de perderme como tú. Pienso en q tengo q organizar mi vida para poder vivir pausadamente y con la posibilidad de “perder” tiempo. Qué lujo!!!