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La Ruta de la Seda II (9): Samarkanda (II)

Plaza de Registan

La época de mayor esplendor de Samarkanda llega con Tamerlán (Timur), emperador mongol que en 1370 convierte a la ciudad en capital y la proclama «centro del mundo». Tamerlán no sólo reconstruye la ciudad sino que la traslada de sitio, llevándola a un par de kilómetros de la colina de Afrasiab, donde se había alzado hasta entonces. Con Tamerlán, Samarkanda se convierte en la ciudad más próspera de Asia Central: en sus mercados se podía encontrar cuero, lino, especias, piedras preciosas, melones, uvas y, por supuesto, seda. Fue también la época en que empezaron a construirse algunos de sus grandes monumentos arquitectónicos.

Plaza de Registan

La plaza de Registan (lugar de arena en persa) es la estampa más típica de Samarkanda. Era el centro de la ciudad. Tiene planta cuadrada y en tres de sus lados se alzan tres imponentes madrasas. La madrasa de Ulug en el lado oeste fue terminada en 1420, bajo el mandato del propio Ulug Bey, y exhibe mosaicos con temas astronómicos. Solía albergar cerca de un centenar de estudiantes de ciencia, astronomía, filosofía y teología.

La madrasa Sherdor en el lado este fue construida en 1636 por el emir Shaybanid Yalangtush, como una imagen de espejo de la madrasa de Ulug, excepto por la decoración de los leones rugiendo, en una evidente transgresión de las reglas islámicas. La madrasa Tilla-Kari fue terminada en 1660, con decoración dorada y con un hermoso patio.

Mezquita Bibi-Khanim

La mezquita Bibi-Khanim está en ruinas. Es un gigantesco edificio que lleva el nombre de la esposa de Tamerlán. Bibi-Khanim era sobrina de Gengis Khan y ella misma ordenó su construcción. Según la leyenda, el arquitecto cayó rendido de amor por ella y rechazó terminar el trabajo a menos que ella accediera a besarlo.

Tamerlán

Pero aquel beso dejó una marca, y el ultrajado Tamerlán exigió la muerte de ambos y decretó que las mujeres de su imperio usarían a partir de entonces velos para cubrir su rostro. En cualquier caso, la mezquita, con su puerta principal de más de 35 metros de altura, era uno de los edificios más grandiosos de Samarkanda. Se derrumbó en un terremoto en 1897.

El equipo de rodaje del documental de la NHK nos lleva a visitar la tumba de Tamerlán. Esta se compone en realidad de dos tumbas: una falsa, bajo la cual se encuentra la auténtica. En 1941 los investigadores rusos dirigidos por Mikhail Gerasimov desenterraron el cuerpo que yacía allí y comprobaron que, con toda probabilidad, se trataba realmente de Tamerlán, es decir Timur Lang o Timur el cojo. El cadáver tenía una pierna considerablemente más corta. A partir de los restos del cráneo se efectuó una reconstrucción de cómo podría ser el rostro del gran emperador mongol.

El madrileño Ruy González de Clavijo visitó la corte de Tamerlán, como ya hemos contado en otro lugar.

Mausoleo de Gur Emir

Nos resistimos a abandonar la belleza de Samarkanda, así que aún habrá un tercer capítulo dedicado a la ciudad más legendaria del mundo.

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10 Comentarios en “La Ruta de la Seda II (9): Samarkanda (II)
  1. Peré Juliá dice:

    Qué se puede decir más de los artículos dedicados a la Ruta de la Seda y el excelente documental japones elaborados por tu parte…simplemente geniales! :), que sepas que algun día quiero viajar a algunos países de Asia Central por los que transcurre la Ruta, conozco a varias personas de dichos países aquí en Estambl y la verdad es que me pillan algo cerca 😉 …además el idioma no es un problema pues en ocasiones puede ser muy parecido al turco (no en vano proceden de la misma familia uralo-altaica). Precisamente tengo un compañero de trabajo uzbeko, Kutlukhan Sakirov, y mañana le mostraré el artículo que tan bien has elaborado Brujo…ya me ha invitado en un par de ocasiones, si te quieres unir, él estará encantado (lo digo muy en serio, ya he planificado el viaje a Uzbekistan en dos ocasiones pero no pudo ser…)
    Aquellos amigos turcos que han estado en Samarkanda solo cuentan maravillas, asimismo uno de los eruditos de Islam más renombrados es de allí , de Samarcanda, se llama Bujari y es con Tamerlán uno de las personalidades que más les llenan de orgullo… otra cuestión es la situación política actual y las diferencias económicas con sus vecinos (leáse Kirguizistán o Kazajstán)…

    En fin un saludo cordial desde tierras turcas (y en concreto, desde la parte «asiática» 😉 de Estambul)

  2. Viajar a Samarkanda ¡qué tentación! Tengo tanto viajes pendientes…

    En fin, muchas gracias una vez más, Peré Juliá, por tu visita y tus inmerecidos elogios.

  3. Aura dice:

    Me ha encantado la historia del enamorado arquitecto. Que motivado debió trabajar este hombre… aunque ella debió darle más de un beso. Espero.

  4. noemi dice:

    Yo también creo y espero que mucho, pero mucho mas de un beso en la frente.

  5. ¿Ninguna se apunta a un viajecito a Samarkanda? 🙂

  6. noemi dice:

    Claro. Vaya pregunta.

  7. Aura dice:

    Yo me iba ya mismo 😛

  8. K. dice:

    Precioso viaje, esplédido post. Me encantaría viajar a Samarkanda, y veo que ya estáis formando un grupo 🙂

  9. noemi dice:

    Hay que iapartar desde ya los boletos de avión, eh?

  10. josue eugenio silva bejarano dice:

    Muy buena la anecdota del arquitecto y la princesita , valdria la vida,un beso? muy tenaz , felicitaciones ponga mas imagenes de esa ciudad tan maravillosa y mitica

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