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Los héroes están muertos

Heroísmo y villanía en la televisión del nuevo milenio.

Los héroes están muertos

Los héroes están muertos (Ed. Dolmen, 2014)

Durante décadas, al menos desde los años 50 del pasado siglo con el nacimiento del rock and roll, la cultura popular se ha venido articulando en torno a la música. Movimientos juveniles, como el hippie o el punk entre otros, no se entenderían sin la música. Pero esto ha cambiado. Hoy los jóvenes no se agrupan en torno a bandas de rock, sino a videojuegos y a series de televisión. Hay una opinión muy extendida -que comparto- de que estas últimas han adquirido una calidad superior a la de los largometrajes que se exhiben en las salas de cine.

Ya la literatura vio cómo a lo largo del siglo XX la figura del héroe fue difuminándose hasta desaparecer:

“El personaje en la novela del siglo XX -especialmente ya mediada la segunda década- es un ser que anda a tientas, desconcertado, contrariado, frustrado, aislado. Se trata de rebeldes sociales, mártires, desajustados o enfermos psíquicos.” (Ángeles Encinar: Novela española actual: la desaparición del héroe)

Los personajes excepcionales que se enfrentaban a su destino armados de valores morales dieron paso a sujetos conformistas que aceptan los valores impuestos por el sistema. Como el sistema fomenta la competencia, la agresividad y la insolidaridad, no es de extrañar que los nuevos protagonistas sean ladrones, criminales o mafiosos. El no-héroe acepta las reglas del juego que le ha tocado jugar.

La ficción televisiva no podía ser ajena al proceso de desaparición del héroe. En Los héroes están muertos 26 autores analizan un total de 29 series, desde auténticos clásicos contemporáneos como Lost o Breaking Bad a otras menos conocidas.

Ya no existe la tradicional oposición héroe-villano, sino que el héroe puede ser simultáneamente el villano. Algunos de los protagonistas de estas series son -con o sin dilemas morales por medio- gangsters (Tony Soprano), narcotraficantes (Walter White) o asesinos (Dexter).

La muerte del héroe clásico ha dado el protagonismo a toda una variedad de personajes, con su problemática específica y sus propios valores, que son diseccionados en el libro que comentamos por especialistas en la materia.

Es especialmente representativo el caso de Breaking Bad (literalmente “Volverse malo”), ya que la serie nos muestra a lo largo de sus cinco temporadas, la transformación de su protagonista, de honrado profesor universitario a un villano carente de escrúpulos.

Discrepo de la importancia otorgada a los atentados del 11S en la percepción del mundo como un lugar inseguro y sin certezas. Esta percepción ya existía en la literatura del siglo XX y sus raíces se encuentran en los nuevos paradigmas científicos y sociales surgidos en la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX. Y no olvidemos que muchas de las series de éxito actuales están basadas en obras literarias. No obstante, estamos hablando de series televisivas, es decir del medio audiovisual, y en ese contexto hay que reconocer que la caída de las Torres Gemelas fue un espectáculo audiovisual de primer orden que sacudió conciencias en Estados Unidos y por contagio en el resto de los países occidentales.

Los héroes están muertos es una obra recomendable no solo para seriéfilos, sino para cualquiera que tenga interés en el estudio de los personajes de ficción, ya que a pesar de la complejidad del tema, contiene análisis con la suficiente profundidad para interesar tanto a aficionados como a expertos.

Por último, hay que mencionar que se trata de un libro grande, de 318 páginas, en excelente papel, con ilustraciones, encuadernado en tapa dura, que se vende al precio de 19,95 €. La editorial Dolmen demuestra que, si se quiere, se pueden publicar libros con una presentación de cierta calidad a un precio razonable.

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2 Comentarios en “Los héroes están muertos
  1. lahetera dice:

    Si supieran ustedes la de héroes que lloran en el regazo de una mujer…
    Pero sobre eso aún no se ha escrito,
    Batman, por ejemplo, se hace el duro con la gata flora, pero lo que quiere es pasarle la mano por el cuero, y no se atreve a decírselo.
    y luego frustrado viene a buscar una scort, que le comprenda,
    Y sepan usted, que o los curamos o se vuelven supervillanos y nos saquean las cajas de ahorro…, pues todo eso también merece la pena saberse. Asi que me voy a comprar el libro por si dice algo