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Robert Fripp y la new wave

El 28 de septiembre de 1974 Robert Fripp anunciaba la disolución de King Crimson, una de las bandas más célebres de rock progresivo. El guitarrista había previsto con acierto que en los años siguientes la música iba a andar por unos derroteros muy alejados de la complejidad a la que grupos como el suyo la habían llevado y no quería convertirse en un dinosaurio. Dicen que sus lecturas de Gurdjieff también le influyeron a la hora de tomar esa decisión. En este artículo repasaremos las andanzas de Robert Fripp desde la publicación de Red (1974), el último álbum en estudio de la primera etapa de King Crimson, hasta la reconstitución de la banda y el regreso con el disco Discipline en 1981.

Starless, del álbum Red

Hacia 1974 empezó a desarrollarse en Nueva York un nuevo movimiento musical. En el escenario del club CBGB de Manhattan se presentaban por vez primera intérpretes como Patti Smith, Television –con Richard Hell y Tom Verlaine al frente- y el que sería el grupo estrella del punk: Ramones, formado ese mismo año.

Fripp se estableció en Nueva York dispuesto a abandonar el mundo de la música y dedicarse a dar clases de guitarra, pero pronto empezaron a llegarle propuestas de colaboración, sobre todo a través de su amigo Brian Eno, con el que no había dejado de grabar y actuar en directo. Por medio de Eno le llegaron las ofertas para intervenir en el primer álbum en solitario de Peter Gabriel y en el Heroes de David Bowie (ambos publicados en 1977).

Fripp, Eno y Bowie.
Fripp, Eno y Bowie.

Fripp estaba empezando a desarrollar una teoría basada en hacer música a partir de “pequeñas unidades inteligentes”, como las denominaba. Estas ideas se inspiraban en E.F. Schumacher y su lema –y título de su libro más conocido- “Lo pequeño es hermoso”. Fripp rechazaba el virtuosismo de los músicos de su generación: “Descubrí que los músicos que son capaces de tocar diez mil notas tienden a tocarlas, y las diez mil notas que escucho no me gustan.”

Mientras tanto en Nueva York el punk conducía al rock a una simplificación extrema y a una vuelta a las raíces, tal como Fripp había previsto. Los Ramones habían lanzado su primer álbum en 1976 y unos meses más tarde lo harían Johnny Thunders and the Heartbreakers, Richard Hell and the Voidoids y Television. A Fripp le encantó el punk. Conoció a los miembros de Blondie, grabó la guitarra en Fade Away And Radiate, un tema de su album Parallel lines, y tocó con ellos en el CBGB.

Blondie con Fripp en directo

Esta colaboración podría haber continuado pero la compañía Chrysalys no autorizó a Debbie Harry a intervenir en el primer álbum en solitario de Robert Fripp. Tampoco pudo llevarse a cabo un remake del clásico de Godard Alphaville, que habría sido dirigido por Amos Poe y protagonizado por Robert y Debbie.

Robert Fripp y Debbie Harry.
Fripp y Debbie.
Fripp y Debbie.
Fripp y Debbie.

A Fripp el punk le parece algo excitante y le impresiona el hecho de que los músicos apenas sepan tocar. Más tarde afirmaría: “Cuando escuché por primera vez el punk en el 77, había estado esperando seis años para escuchar ese tipo de compromiso: escuchar a un tío golpear un tambor como si todo lo que quisiera hacer en su vida fuera golpear un tambor. Para mí fue una gran declaración política. Porque el movimiento del que yo había formado parte se había desviado de su rumbo.”

En esta época inventó sus frippertronics, a partir de una idea de Brian Eno. A pesar del grandilocuente nombre consiste simplemente en tocar la guitarra sobre el sonido de dos cintas pregrabadas.

Robert Fripp
Frippertronics.

Nuevamente por mediación de Eno contacta con Talking Heads, toca con ellos en directo e interviene en la grabación de su tercer álbum Fear of Music (1979). No hay más que escuchar el disco que marcaría la vuelta de King Crimson, el titulado Discipline (1981), para ver que la banda de David Byrne influiría poderosamente en el estilo del grupo de Fripp. La presencia en este de Adrian Belew, que había colaborado con Talking Heads, sería otro canal de dicha influencia.

Joe Strummer, de The Clash, declararía en una entrevista de 1981 que “Fripp probablemente esté más cerca de lo que estamos tratando de hacer que cualquiera en quien pueda pensar”.

“Creo que la tradición occidental de enseñar música está bastante jodida. Porque aprendes todo lo superfluo, las leyes de la armonía, las leyes del contrapunto, las leyes del ritmo, pero nada sobre música. Por otro lado, existe una tradición entre los sufíes, donde solo tocas una nota en el extremo de la flauta durante mil días. Puedes pensar en tantas notas como quieras, pero no puedes tocarlas. Solo esa nota durante mil días.” (Robert Fripp)

Fripp, siempre dado a crearse esquemas mentales, parió en 1978 “The drive to 1981”, una especie de hoja de ruta que consistía en “Una campaña en tres niveles: en primer lugar, estar en el mercado pero no regirse por los valores del mercado; en segundo lugar, un método para examinar y presentar una serie de ideas que están cerca de mi corazón; en tercer lugar, una disciplina personal”.

Fripp. Exposure
Exposure

“Trabajar con Fripp es como trabajar con un hombre que es en parte José Stalin, en parte Mahatma Ghandi y en parte el Marqués de Sade” (Bill Bruford, exbatería de King Crimson)

En 1979 vio la luz Exposure, el primer disco en solitario de Fripp. Es una obra heterogénea, de transición entre el viejo y el nuevo mundo del guitarrista, en la que se aprecia la influencia de sus amistades nuevaoleras.

Ser Robert Fripp te permite el lujo de incluir en los créditos de tu primer disco a Peter Gabriel, Phil Collins, Peter Hammill, Brian Eno, Daryl Hall, Narada Michael Walden y Tony Levin. Este último se incorporaría más tarde como miembro fijo de King Crimson. Del diseño de la portada se encargó Chris Stein, miembro de Blondie y pareja de Debbie Harry en esa época.

Otros dos discos se publicaron bajo el nombre de Robert Fripp: God save the Queen/Under heavy manners (1980) y Let the power fall: an album of frippertronics (1981), ambos básicamente instrumentales, con música repetitiva y abundancia de frippertronics.

El siguiente proyecto de nuestro inquieto personaje fue una banda efímera llamada The League of Gentlemen, que Fripp calificó de grupo de música de baile de la nueva ola, y que era más bien una banda de pop rock repetitivo. Sus componentes, además del guitarrista, eran Barry Andrews (teclados), Sara Lee (bajo) y Johnny Toobad (batería). En sus ocho meses de vida grabaron un álbum en estudio, otro en directo y años después aparecería un recopilatorio.

La desaparición de The League of Gentlemen se debió, según Fripp, a que era un grupo indisciplinado y muy poco profesional. En noviembre de 1980, decidió darlo por disuelto y crear una nueva banda que se llamaría Discipline, cuyos otros componentes eran Tony Levin (bajo), Adrian Belew (guitarra) y Bill Bruford (batería). No obstante, Brian Ferry, al escuchar la grabación de su primer disco, le dijo que aquello sonaba a King Crimson más que a ninguna otra cosa y le convenció para recuperar el nombre de su viejo grupo. Así, en septiembre de 1981, siete años después de Red, King Crimson publicaba el primer álbum de su nueva etapa, Discipline.

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