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Los libros mágicos perdidos (o que nunca existieron)

La Esteganografía del Abad Tritemo, las Estancias de Dzyan y el Manuscrito cifrado de MacGregor Mathers, libros que desaparecieron, o que se falsificaron con algún propósito, o que simplemente nunca existieron, pero cuya influencia no dependió de su autenticidad y fue muy superior a la importancia de su propio contenido.

La Esteganografía del Abad Tritemo

Johannes Trithemius (castellanizado como Juan Tritemo) se llamaba Johann von Heidenburg y adoptó su pseudónimo de la localidad alemana de Trittenheim, donde había nacido en 1462. Estudió en la Universidad de Heidelberg y en 1482 entró en la orden de los benedictinos. Un año más tarde, cuando contaba veintiuno de edad, se convirtió en abad del monasterio de San Martin de Sponheim.

Abadía de Sponheim.
Abadía de Sponheim. Adaptación de foto original de Markus Braun, Wikipedia.

Fundó una sociedad llamada Sodalitas celtica dedicada al estudio de la lengua, las matemáticas, la astrología y la magia. Tritemo parece ser uno de esos investigadores cristianos que intenta conciliar dogmas religiosos y principios científicos (tal como la ciencia se entendía en su época). Afirmaba que si estudiaba a los magos era con objeto de refutarlos. Reunió una extensa biblioteca compuesta únicamente por manuscritos, ya que no le gustaban los libros impresos, ese invento moderno.

Tritemo reunió los conocimientos adquiridos en sus investigaciones en la obra Esteganografía o ciencia de ocultar mensajes. Según cuenta, escribió el libro después de que un ser misterioso se le apareciera una noche y le revelara ciertos secretos que debían ser divulgados. Se cree que la obra se componía de ocho tomos de los que se conservan solo tres, pero también cabe la posibilidad de que los cinco volúmenes que se creen desparecidos nunca hayan existido. Aunque está escrito en clave, los tres volúmenes ya han sido descifrados.

Juan Tritemo. Retrato de Meister H. B.
Juan Tritemo. Retrato de Meister H. B.

¿De qué trata el libro? Pues aunque parezca extraño a fecha de hoy todavía no está del todo claro. En palabras del propio Tritemo: “El primer libro contiene y enseña más de cien maneras de escribir secretamente y sin el menor temor todo lo que se desee, en cualquier lengua conocida, sin que nadie pueda sospechar su significado…

Durante mucho tiempo se creyó que la Esteganografía trataba de magia, en concreto sobre el uso de espíritus para comunicarse a largas distancias, así como para anular la voluntad de las personas mediante el hipnotismo. Sin embargo, hoy se piensa que trata temas relacionados con la criptografía y la esteganografía. La parte que se conserva incluye una teoría sobre las claves de trasposición, aplicada aún hasta hace poco en espionaje para cifrar mensajes.

Hasta 1996, se creía que el tercer volumen era únicamente sobre magia, pero ese año se demostró que las supuestas fórmulas mágicas que contiene tratan en realidad de criptografía. Sin embargo, las menciones a este tercer tomo por parte de figuras del ocultismo como Agrippa y John Dee todavía dan credibilidad a la tesis de un trasfondo mágico.

Copia de una página de la Esteganografía de Tritemio hecha por John Dee. Foto:  National Library of Wales.
Copia de una página de la Esteganografía de Tritemio hecha por John Dee. Foto: National Library of Wales.

Según Tritemo: “En el segundo libro, trataré de cosas aún más maravillosas, relacionadas con ciertos medios merced a los cuales puedo, de un modo seguro, imponer mi voluntad a quienquiera que capte el sentido de mi ciencia, por muy lejos que esté…

Se dice que los cinco tomos desaparecidos contenían las instrucciones precisas para comunicarse telepáticamente e hipnotizar personas. Nunca lo sabremos ya que los manuscritos originales fueron quemados por orden del hijo de Philipp II, Conde del Palatinado del Rin, a quien Tritemo había dedicado la obra. Al parecer el hijo del conde encontró los libros en la biblioteca de su padre y horrorizado por su contenido ordenó destruirlos en el fuego.

El alquimista George Ripley pidió que la Esteganografía no se divulgase. La Inquisición trató de encontrar los cinco tomos desaparecidos para asegurarse de que habían sido destruidos. En 1610, se publicaron en Frankfurt los tres tomos que quedaban, que fueron incluidos de inmediato en el Índice de Libros Prohibidos. A la muerte del abad Tritemo, los benedictinos, temerosos, ordenaron quemar la extensa biblioteca que les había legado.

Pero su influencia no acabaría aquí. En 1563, el célebre matemático, astrólogo, ocultista y espía inglés John Dee encontró en Amberes un ejemplar de la Esteganografía. Enseguida comprendió que el libro estaba incompleto y se dedicó a estudiarlo y a completarlo.

Espejo negro de John Dee. Museo Británico. Foto: Vassil, Wikipedia.
Espejo negro de John Dee. Museo Británico. Foto: Vassil, Wikipedia.

Al poner en práctica los conocimientos adquiridos en el texto de Tritemo logró hacer aparecer a un ser luminoso al que tomó por un ángel. Este ser le entregó un espejo negro, que hoy se conserva en el British Museum, clasificado como un espejo azteca de obsidiana que perteneció a John Dee. Este espejo le sirvió para entrar en contacto con otros universos. Dee transcribió sus conversaciones con seres de otros mundos, pero la mayor parte de esos escritos fueron destruidos.

Curiosamente, hay otro famoso libro ininteligible que se relaciona con John Dee, el llamado manuscrito Voynich, ya que fue Dee quien regaló este libro al emperador Rodolfo II.

Las Estancias de Dzyan

He aquí un libro del que mucha gente ha hablado pero pocos han visto. Quien dio a conocer al mundo la existencia de las Estancias de Dzyan fue Helena Petrovna Blavatsky, ocultista rusa, fundadora en 1875 de la Sociedad Teosófica y mujer singular donde las haya. Mientras HPB (en el mundo del ocultismo se la conoce por sus iniciales) residía en Egipto, un mago copto le reveló la existencia de un libro lleno de conocimientos prohibidos, conservado en un monasterio perdido más allá del Himalaya, probablemente en la mítica Shambhala. El origen del manuscrito se pierde en la noche de los tiempos aunque bien podría proceder de la India. Según Blavatsky, fue el francés Louis Jacolliot, abogado, escritor y experto en cultura india, quien bautizó a este libro con el título de las Estancias de Dzyan. Está escrito en senzar, una lengua ancestral completamente desconocida por los estudiosos.

HPB, siguiendo las instrucciones del mago copto, utiliza sus dotes de clarividencia para leer el manuscrito a distancia y le son revelados secretos referentes a la historia del universo y de este planeta. En 1852 Madame Blavatsky aparece en la India asegurando poseer un ejemplar físico –conseguido no sabemos cómo- de las Estancias de Dzyan. Blavatsky es acosada, por un lado por críticos que muestran su escepticismo sobre la existencia del libro, y por otro, por misteriosos personajes que la amenazan si publica su contenido. Ella decide presentar al público el manuscrito, pero antes de que eso suceda, el ejemplar único es oportunamente robado de la caja fuerte de un hotel.

Blavatsky
HPB con un libro. Foto: Sociedad Teosófica.

Pero HPB, cuyas facultades paranormales le permiten comprender el idioma senzar, ha traducido el libro al inglés y recoge una parte de sus enseñanzas en el primer tomo de su magna obra La Doctrina Secreta (1888). En el proemio dice la teósofa:

“La que escribe estas líneas tiene a la vista un manuscrito arcaico, una colección de hojas de palma impermeables a la acción del agua, del fuego y del aire, por un procedimiento específico desconocido. Hay en la primera página un disco de perfecta blancura, destacándose sobre un fondo de un negro intenso. En la página siguiente aparece el mismo disco, pero con un punto en el centro.”

Expertos que han estudiado el texto han encontrado suficientes similitudes con otras obras antiguas, como los vedas hindúes, como para sospechar que las Estancias fueron escritas por la propia Blavatsky, plagiando aquí y allá. Pero HPB vuelve esta acusación a su favor y explica que el parecido entre las Estancias de Dzyan y otras obras demuestra precisamente la autenticidad de las Estancias ya que, al ser estas más antiguas, son los otros textos los que se inspiraron en ellas.

Lo cierto es que, tanto si las Estancias de Dzyan existen como si son un invento de Blavatsky, solo por su influencia en autores como Tolkien o Lovecraft, ya merecen nuestro reconocimiento.

El manuscrito Mathers

En 1880 el reverendo Woodford encuentra, en una librería de segunda mano de Londres, unos manuscritos cifrados a los que acompaña una carta, escrita en alemán, según la cual quien descifre el texto podrá entrar en contacto con una sociedad secreta alemana llamada SDA (Sapiens Donabitur Astris). Se supone que esta sociedad custodia arcanos que serían revelados a quien hiciese méritos para ello. Woodford, que es masón, comunica el hallazgo a dos hermanos, el doctor Woodman y el doctor Wynn Westcott, que además de masones son expertos cabalistas.

Página de la Poligrafía de Tritemio
Página de la Poligrafía de Tritemo, libro que contenía la clave para descifrar el manuscrito. Foto: Wikipedia.

El manuscrito está cifrado según un método de Tritemo que ellos conocen, por lo que les resulta fácil ponerlo en claro, descubriendo que los sesenta folios de papel algodón contienen la descripción de cinco rituales iniciáticos. Siguiendo las instrucciones del texto entablan correspondencia con una tal Anna Sprengel de la SDA, la cual les encarga la creación de una rama inglesa de la sociedad secreta alemana Die Goldene Diimmerung, Golden Dawn en inglés, Aurora Dorada en español.

William Wynn Westcott
William Wynn Westcott con un traje ceremonial. Foto: Wikipedia.

Para ayudarlos en su tarea contactan con otro masón, Samuel Liddell Mathers, que redacta los rituales mágicos fundacionales partiendo del contenido del manuscrito, al que añade material de su cosecha, y lo completa con mensajes recibidos por su señora mediante telepatía. Y así, Woodman, Westcott y Mathers (que ahora se hace llamar MacGregor) fundan en 1887 la sociedad ocultista más influyente en la Europa de finales del siglo XIX y principios del XX, la Orden Hermética Golden Dawn, a la que pertenecerán figuras de las artes y las letras como W.B. Yeats, Arthur Machen, Algernon Blackwood, A.E. Waite, Florence Farr, Maud Gonne o Evelyn Underhill, así como físicos, matemáticos, militares, médicos e intelectuales de diversas ramas. El hombre que desencadenó todo, el reverendo Woodford, había fallecido poco antes.

Más tarde se incorporaría la bestia parda de Aleister Crowley, que colaboraría eficazmente a que los miembros principales de la Golden Dawn se tirasen los trastos a la cabeza y varios de ellos se marcharan a fundar sus propias sociedades secretas. Pero esa es otra historia.

Manuscrito cifrado de Mathers
Manuscrito cifrado de Mathers, página 13. Foto: Wikipedia.

En fechas posteriores la investigación de los textos en alemán de las cartas pondrían en evidencia que están llenos de anglicismos y de formas de redactar extrañas a la lengua alemana, por lo que puede sospecharse con fundamento que fueron escritos por británicos. Y si las cartas son una falsificación, el propio manuscrito podría haber sido inventado por Mathers o Westcott. O escrito por un tercero que engañó a ambos. A favor de la autenticidad del manuscrito está el hecho de que el papel lleva marca de fabricación de 1809 y el texto contiene la transcripción correcta de jeroglíficos egipcios, cuya traducción solo pudo hacerse a partir de la interpretación de la Piedra Rosetta por Champollion en 1822. Pero, claro está, el manuscrito no tuvo por qué escribirse en la fecha de fabricación del papel, sino años más tarde.

Tampoco se ha encontrado rastro de la tal Anna Sprengel ni de su sociedad secreta. Ellic Howe formuló la teoría de que Westcott siguió el modelo de Blavatsky con las Estancias de Dzyan, es decir, inventó un manuscrito otorgado supuestamente por entes desconocidos para legitimar la fundación de la Golden Dawn. Miembros actuales de dicha sociedad han rebatido esta teoría.

En definitiva, el origen real del manuscrito cifrado permanece aún en el misterio, pero la sociedad ocultista que se creó a partir de él influyó poderosamente en la cultura de su época.

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