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God save the queens. Pioneras del punk

Un libro sobre mujeres latinas que destacaron en el punk.

God save the queens. Pioneras del punk (66 rpm edicions, 2019)
God save the queens. Pioneras del punk (66 rpm edicions, 2019)

Recién salido del horno tenemos este libro titulado God save the queens. Pioneras del punk, que recoge siete entrevistas con otras tantas mujeres singulares que allá por los años 70 decidieron romper esquemas y apuntarse al movimiento contestatario del momento: el punk. Hay muchas chicas punkies anglosajonas famosas, pero la particularidad de las protagonistas de este libro es que son todas latinas: cuatro españolas, dos portuguesas y una chicana: Alice Bag (Alicia Armendáriz) del grupo The Bags; Ana da Silva, de Raincoats; Begoña Astigárraga, de Vulpess; Ondina Pires, que estuvo con Ezra Pound e a Loucura, Pop Dell’Arte y Great Lesbian Show; Palmolive (Paloma Romero), de Slits y Raincoats; Silvia Escario, de Último Resorte y Tere (Teresa González), de Desechables. Ninguna de ellas es tan conocida como pueden serlo Olvido Alaska o Ana Curra, pero precisamente por eso han sido las elegidas para aparecer en este libro.

Las entrevistadas nos cuentan de primera mano cómo y por qué decidieron dar un cambio de rumbo a sus vidas, clavarse un alfiler en el pescuezo (que decía Rosendo) y juntarse con los punks. Nos hablan de sus influencias musicales y estéticas, de la filosofía punk y qué ha supuesto para ellas formar parte de este movimiento. Todo presidido por la idea central Do it yourself, Hazlo tú mismo.

Las historias de Ana da Silva y Palmolive tienen el atractivo de que se establecieron en Londres en plena ebullición del fenómeno punk. La portuguesa fue miembro de Raincoats y la malagueña batería de las hoy míticas Slits, el grupo que Ordovás en su programa presentaba como las Rajas, por si a alguien se le escapaba el significado del nombre. Palmolive había formado parte de The Flowers of Romance, el grupo de Sid Vicious antes de Sex Pistols y, como valor añadido, fue pareja de un tal Woody, que más adelante cambiaría su nombre a Joe Strummer.

Palmolive, Paloma Romero, Slits
La gran Palmolive.

Begoña Astigárraga no necesitó ir a Londres para verse en el ojo del huracán: pasó en cuestión de meses de ser una desconocida a protagonizar, junto a sus compañeras de Vulpess, el mayor escándalo en la historia de la televisión española. Eran, por supuesto, otros tiempos. Hoy, cantar “me gusta ser una zorra” en horario infantil sería simplemente una manifestación de los valores dominantes impuestos por la burguesía progre.

Aunque el contexto social de aquella época puede calificarse en general de machista, la narración de las entrevistadas al respecto viene a confirmar la idea que tenemos la mayoría de quienes éramos entonces veinteañeros: entre los jóvenes de los 70 y 80, en el ambiente punk, lo mismo que en el de la movida madrileña, había mucho menos machismo que ahora y las chicas eran respetadas y tratadas de igual a igual por parte de los chicos. Alguien debería explicar por qué la situación ha empeorado desde entonces hasta hoy.

Las autoras de God save the queens. Pioneras del punk son dos catedráticas españolas, Cristina Garrigós y Nuria Triana, y la profesora y doctora portuguesa Paula Guerra. Las tres cuentan con un amplio currículum académico, pero ante todo son tres punks dispuestas a seguir dando guerra para reivindicar a las mujeres que fueron pioneras del movimiento.

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