Futuro Pasado > Historia > Arqueología > La Ruta de la Seda II (23): Palmira

La Ruta de la Seda II (23): Palmira

Palmira. Siria

Hacía mucho que no actualizaba la serie de La Ruta de la Seda, dedicada a comentar las principales etapas de esta ruta milenaria, siguiendo a mi libre albedrío los capítulos del documental que en los años 80 rodó la cadena japonesa NHK. Andábamos en el camino de Mosul (Irak) a Palmira (Siria).

Palmira. Tal vez el nombre más evocador -junto a Samarkanda– de cuantos jalonan la ruta de la seda. Su nombre significa ‘palmera’, se encuentra en el oasis de Tadmor (el topónimo árabe equivalente) y es el arquetipo romántico de la ciudad perdida, otrora poderosa y hoy invadida por las arenas del desierto (ver situación en google maps).

Palmira. Siria

En la antigüedad, su población era de origen nabateo. Se tiene noticia de su existencia desde el segundo milenio antes de JC y se la menciona en la Biblia. Según el historiador Flavio Josefo fue fortificada por Salomón.

Palmira. Siria

Durante siglos fue una ciudad típicamente caravanera en la ruta que unía Irán con los puertos del Mediterráneo. Por ella circulaban especias, perfumes, marfil y, por supuesto, seda, que procedían del este, y toda clase de mercancías que los fenicios traían de occidente. Los palmireños no solamente organizaban y protegían todo este tráfico -cobrando los correspondientes impuestos-, sino que algunos de sus barcos navegaron por el Océano Índico.

Su cultura tenía influencias tanto de los partos como del mundo grecolatino. Desde el siglo I aC al III dC, hablaron y escribieron una lengua propia, el palmireño, derivado del arameo.

Palmira. Siria

Estrechamente unido al nombre de Palmira está el de su gobernante más célebre, la reina Zenobia (?-274), que aprovechando los conflictos internos de los dos imperios que la rodeaban, el romano y el sasánida, intentó crear el suyo propio. Conquistó Asia Menor y su ejército llegó a ocupar Egipto, pero fue finalmente derrotada por el emperador romano Aureliano. La ciudad de Palmira fue destruida y Zenobia llevada cautiva a Roma, donde murió.

Palmira. Siria
«Zenobia mira Palmira por última vez», pintura de Herbert Schmalz.

Se dice que Zenobia era una mujer culta, aseguraba ser descendiente de Cleopatra y su religión adoraba al sol.

Diocleciano reconstruyó Palmira como punto de defensa contra los sasánidas. En el año 634 fue conquistada por los árabes.

A partir del siglo XVIII y con el auge de la arqueología romántica, Palmira, mejor dicho sus ruinas, volvieron a interesar. Inspiraron a Constantine Volney su célebre obra Las ruinas de Palmira.

Palmira. Siria

Enlaces:
Fotos de B. Cloutier
Mosaicos

Capítulo anterior: La Ruta de la Seda II (22). Irak. Mosul
Capítulo siguiente: La Ruta de la Seda II (24): Turquía. Capadocia

Un comentario en “La Ruta de la Seda II (23): Palmira
  1. Peggy dice:

    Yo quiero ese viaje ….:)

1 Pings/Trackbacks para "La Ruta de la Seda II (23): Palmira"
  1. […] unos días, mientras buscaba información sobre Palmira, me tropecé con la figura del pintor y dibujante francés Louis François Cassas (1756-1827), un […]